lunes, 31 de mayo de 2010

Un muchacho en bicicleta

Viniendo al trabajo he visto algo que me ha puesto la piel de gallina y el cuerpo revoltijao.

Un muchacho. Bueno, un hombre, que demonios, de unos 25-30 añitos en bici, sin camiseta, con el torso desnudo y muy moreno y unos alucinantes pantalones de deporte ajustadiiisimos, todo morenazo, marcando musculo, pecho, espalda, culito, piel, piel, piel... ayyyyy...

Que hacía mucho que no me alteraba algo la vista como esa golosina.

Que mala es la primaveraaaa.

Casada

Hay muchas leyendas y tonterias que nos creemos alrededor del matrimonio y de la pareja.

Recuerdo que cuando era niña tanto mi abuela como mi madre me decían: "Se lista: no te cases nunca". Y yo no las entendía.

Recuerdo que de adolescente, no tenía novio y me volvía loca no tenerlo. Por las hormonas que se me desbocaban y por que creía que nunca jamas iba a tener a nadie. Mi abuela y mi madre me decían: "Que bien estás asi, que envidia que haces lo que te da la gana". Y yo no las entendía.

Recuerdo que mas adelante de jovencita, cuando mi novio estaba a doscientos kilometros y yo me creía morir por que no le podía ver nada mas que los fines de semana, tanto mi abuela como mi madre me decían: "Y lo bien que estais asi, tan lejos. No lo cambies".

Y yo, joder que ilusa llegé a ser, me decía: Este es diferente. Vosotras no sabeis...

Jajajaaaa....

Ains. Que tontos somos de jovenes y luego ya no podemos dar marcha atras.

Supongo que eso es la vida. Cuando puedes no sabes y cuando sabes no puedes.

Nunca gano nada

Tengo mas blogs.

A lo largo de mi vida he ido escribiendo diarios, cuentos e historias varias. Siempre y en todas las ocasiones para desahogarme. Y en general era solo para leelo yo. Por que de eso se trataba. De sentirme mejor tras vomitar lo que pasaba por mi cabeza de chorlito.
Luego surgieron los blogs. Y la gente se conoce, y al final todo el mundo lee lo que escribes, y es una mierda, por que al final ni escribes para ti misma, sino para los demas, ni te deshaces de la mierda, por el "que diran".
Pues vaya.

Asi que al final acabas haciendo otra cuenta. Como yo ahora. Un nuevo nick y toda la sana (o insana) intención de echar sapos y culebras fuera.

A ver cuanto duro esta vez.