Blogueando por aqui y por allá he encontrado un fantastico blog donde su dueña hace valientemente un post enumerando las cosas de las que se averguenza.
Me ha dado mucha envidia, por que aunque yo soy mucho de verguenza (sobre todo de provocarla en los demas) de sacarla a la luz tendría una lista interminable, y no solo eso, sino que soy muy vergonzosa como para airear mis verguenzas.
Es que ademas con la verguenza me pasa una cosa. Que jamas la olvido.
Puedo olvidar que sentí la primera vez que me tiré por un tobogán gigante, o lo que sentí cuando me rompí la muñeca (al caer del tobogan). Puedo olvidar practicamente todo, incluso lo que me gustaría recordar... Pero jamas olvido un episodio de verguenza. Y no solo eso, sino que van encadenados y cuando recuerdo uno, como una avalancha empiezan a llegar los demás, hasta que acabo metida debajo de las mantas acunandome las rodillas y recitando mi mantra (la la la la la la la la la .... si. asi, como la cancion de Massiel).
Asi que recordar una verguenza es un arma de destruccion masiva. Sus efectos colaterales pueden ser impredecibles, y tengo que estar muy borracha o despistada para atreverme a abrir tal caja de Pandora. Es mas solo de escribir esto me estan viniendo unos recuerdos...
Mejor me voy a dar un paseo mientras canto a Massiel, a ver si los conjuro antes de que tomen forma.
Esto de las verguenzas es para chicas mas valientes que yo!
A ver...
jueves, 3 de junio de 2010
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Chica, anímate, descubrirás que los demás nos avergonzamos de lo mismo!! Total, ¿qué más te da si no te conocemos y no podemos señalarte con el dedo por la calle?
ResponderEliminarSaludos.
La vergüenza es de cobardes así que mejor no tengas envidia de alguien así.
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